| Yo soy de los que opinan que a la hora de mezclar entrenamientos de artes marciales hay que llevar cuidado. Intentar aprender mucho de todo puede resultar en un desastre.
Alguien que se dedique en exclusiva a un arte marcial tendrá interiorizados movimientos y golpes que actuarán como un acto reflejo. Sin embargo, si tienes demasiadas cosas en la cabeza, dado el momento tal vez no encuentres la forma de actuar o con los nervios o por otras razones no ejecutes correctamente lo que tienes que hacer, quedándote a medias, o lanzando un golpe híbrido que no resulte en nada.
Desde mi punto de vista, compaginar dos artes marciales tiene que hacerse una vez uno tiene el control sobre la primera, de esta manera resultará más sencillo y es cuando, comprendiendo la base de una, puedes integrar los conocimientos de la otra y aplicarlos en tu propio conocimiento sin peligro, mejorando o variando lo conocido. |