Hola Ramen.
Seguramente el haber estado utilizando todo este tiempo terminos como "buenos o malos practicantes" ha incitado un tanto a error. Con esto no estamos despreciando a las personas como malas o inutiles como practicantes, más bien hacemos referencia a su esfuerzo y entrenamiento en relación con su capacidad y lo que le ofrece su estilo de lucha. Al menos así lo he estado entendiendo yo a lo largo del post.
Totalmente de acuerdo con que el peor enemigo de uno, es uno mismo

, pero no estoy de acuerdo con que digas que mirar las artes marciales desde la perspectiva de su eficacia en combate no es correcto del todo. El origen de las artes marciales era militar, estas provienen de sistemas de lucha antiquisimos en los que, por supuesto, prima la eficacia en combate. Eso si, con un código de honor y conducta intachable. Eso si, al menos a mi parecer, las partes "más filosificas" de las artes marciales (aquellas partes más alla de estos códigos éticos y de conducta) son unos añadidos modernos. Con esto no digo que estén mal ni nada así. Sólo quiero decir que tan malo es el sólo fijarse en la eficacia en combate como el dejarla en un segundo plano. Debe haber un equilibrio.
Para que haya un todo, debe haber tanto un Yin como un Yang. Y ambos deben ser buenos y complementarse, debe haber un equilibrio sin que ninguno prevalezca sobre el otro, o habrá deficiencias.